Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber para recuperar tu bienestar
A menudo, en el mundo de la salud, ignoramos aquello que no vemos hasta que el síntoma es imposible de ocultar. El suelo pélvico es, probablemente, el ejemplo más claro de este "olvido biológico".
Se encuentra en la base de nuestra pelvis, sosteniendo órganos vitales y participando en funciones tan básicas como la postura, la sexualidad y la excreción.
En Therapeutes abrimos una puerta necesaria para muchos hombres y mujeres que conviven con molestias que consideran "normales", pero que no lo son.
En este artículo vamos a desgranar para quién es realmente este servicio, qué problemas soluciona y, sobre todo, a romper los mitos que rodean a esta musculatura tan olvidada.
¿Qué es exactamente el suelo pélvico?
Imagina una "hamaca" de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es triple:
- Sostén: Mantiene en su sitio la vejiga, el útero (en mujeres) y el recto.
- Continencia: Controla los esfínteres para que decidas cuándo ir al baño y cuándo no.
- Reproductora y sexual: Es clave en el parto y en la calidad de las relaciones sexuales.
Cuando esta hamaca pierde tono (está demasiado débil) o tiene un exceso de tensión (hipertonía), el sistema falla. Y es ahí donde interviene la fisioterapia especializada.
¿Para quién es (y para quién NO es) la fisioterapia de suelo pélvico?
Es vital quitarle la etiqueta de "servicio para embarazadas". El suelo pélvico es una parte de la anatomía humana y, como tal, puede dar problemas a perfiles muy diversos.
Es para ti si:
- Has sido madre (recientemente o hace años): El postparto no termina a las 6 semanas. Si sientes pesadez o debilidad, necesitas una valoración.
- Eres deportista de impacto: Si corres, haces Crossfit, juegas al pádel o saltas, tu suelo pélvico recibe constantes impactos que pueden debilitarlo.
- Sientes que "te haces pis" al estornudar o reír: La incontinencia de esfuerzo es la señal más clara de que algo no va bien.
- Sufres dolor en las relaciones sexuales: El dolor no es normal, y a menudo se debe a una falta de elasticidad o exceso de tensión que Melina puede tratar.
- Eres hombre con problemas de próstata: Tras una cirugía de próstata o ante disfunciones eréctiles, el trabajo muscular es clave para la recuperación.
- Sufres de estreñimiento crónico: El esfuerzo constante al evacuar termina dañando los nervios y músculos de la pelvis.
NO es para ti si:
- Buscas una "solución milagrosa" de una sola sesión. Como cualquier músculo, requiere una reeducación y compromiso por tu parte.
- Crees que con leer unos ejercicios en internet es suficiente. El suelo pélvico requiere un diagnóstico preciso: no todos los problemas se solucionan "apretando".
Rompiendo mitos: Lo que la mayoría cree (y está mal)
Para que el servicio de suelo pélvico en Therapeutes sea eficaz, lo primero es limpiar la mente de desinformación:
- Mito 1: "Las pérdidas de orina son normales con la edad". Falso. Son frecuentes, pero no normales. Se pueden corregir o mejorar drásticamente a cualquier edad.
- Mito 2: "Solo las mujeres tienen suelo pélvico". Falso. Los hombres tienen la misma estructura y sufren patologías similares, aunque a menudo se camuflan bajo otros diagnósticos.
- Mito 3: "Si tengo el suelo pélvico mal, tengo que hacer Kegels". Peligroso. Si tu problema es que tus músculos están demasiado tensos (hipertonía), hacer ejercicios de contracción (Kegel) empeorará el dolor. Primero hay que valorar si necesitas relajar o fortalecer.
- Mito 4: "Si no me duele nada, mi suelo pélvico está bien". No siempre. Muchas disfunciones empiezan de forma silenciosa, especialmente en deportistas, y solo dan la cara cuando el daño es mayor.
¿Qué problemas solucionamos en consulta?
El abordaje combina la fisioterapia manual con la visión global de la osteopatía. Esto nos permite solucionar:
- Incontinencia Urinaria: Tanto de esfuerzo (saltar, toser) como de urgencia (esas ganas repentinas que no puedes controlar).
- Prolapsos: El descenso de órganos. Con el tratamiento adecuado, podemos evitar que progresen y reducir los síntomas de "bulto" o pesadez.
- Disfunciones Sexuales: Vaginismo, dispareunia (dolor) o falta de sensibilidad.
- Cicatrices Dolorosas: Cesáreas, episiotomías o desgarros que han quedado rígidos y tiran del resto de la estructura pélvica.
- Diástasis Abdominal: Muy común tras el embarazo, donde el abdomen pierde su función de faja y traslada toda la presión al suelo pélvico.
Preguntas Habituales (Lo que te da apuro preguntar)
- ¿Cómo es la primera sesión? Es una entrevista clínica profunda seguida de una valoración física (interna y externa) siempre bajo tu consentimiento y en un entorno de total confianza y privacidad.
- ¿Duele el tratamiento? No. El objetivo es recuperar la función, no generar más dolor. Se trabaja respetando siempre tus límites.
- ¿Cuántas sesiones necesitaré? Depende de cada caso, pero tras la valoración de Melina tendrás un plan claro. No queremos que seas "eterno" en consulta, queremos que seas funcional.
El multiplicador: Entrenamiento, Nutrición y Descanso
Como bien sabes, en Therapeutes no creemos en parches, para que los resultados se mantengan, debemos mirar los tres pilares:
- Entrenamiento de Fuerza: Un suelo pélvico sano necesita un cuerpo fuerte. De nada sirve fortalecer la base si tu "faja" abdominal y tus glúteos no sostienen el resto del edificio. Por eso, integrar el entrenamiento dirigido en nuestro gimnasio es la mejor garantía de éxito.
- Nutrición y Salud Intestinal: Si estás inflamado o sufres de gases y estreñimiento, la presión sobre tu pelvis es constante. Una nutrición adecuada es el "descanso" que tu suelo pélvico necesita.
- Descanso: El tejido conectivo se repara de noche. Sin un sueño reparador, la recuperación de las fibras musculares es mucho más lenta.
Conclusión: Recupera tu libertad
Tener un suelo pélvico funcional no es un lujo, es una necesidad para tu día a día. Significa poder correr sin miedo, reír sin preocupaciones, disfrutar de tu sexualidad y sentirte seguro en tu propio cuerpo.
En Therapeutes completamos el círculo de cuidado que mereces. Ya no tienes que conformarte con molestias que limitan tu vida.
¿Quieres saber en qué estado se encuentra tu suelo pélvico?
No esperes a que el síntoma vaya a más. Una valoración a tiempo es la mejor inversión en tu salud a largo plazo.
Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber para recuperar tu bienestar